The visual expresion of fieldwork

 La Muestra Ah Dzib Pízté: Una perspectiva desde la etnometodologia y antropologia cultural/la expresión visual del trabajo de campo en Quetzil Eugenio. 


©Por Abdel Hernandez San Juan


This paper offers an overview of the turn of anthropology as literary criticism, when the work of anthropology in question to be discussed, as in literacy, consist about only writing, to the anthropology of film and the anthropology of curatorial practice and museum theory, to discuss the fieldwork experience and anthropology of Quetzil Eugenio, a USA anthropologist whos work is mainly based in Yucatan, Pizte and Chichen Itza in Mexico and who is increasingly mixing his writings and experience as fieldwork practitioner with the exploration of visual displays such as film and exhibits. The paper in question is focused around a curatorial practice we both curated and museographized together consisted about exploring representation of culture and mise in scene of fieldwork together as each one helps and support in between to a more success and alive result according to how we explored it in two of the rooms of the exhibit space at the lake forest college, the paper theorizes the issue of both, research method in cultural anthropology needed to discuss Quetzil anthropology while discussing it in terms of culture, and Quetzil anthropology research method focus the museum of archaeology and the parks of archaeology as the way to be in culture, research and develop projects with communities while at the same time offer a cultural theory theorizations of the main things to be consider about the relation between markets, tourism, culture and communities as well as on the main things Quetzil anthropology has reconfigured developing completely new ways, paths and avenues to explore forms to be in culture and ways and forms to relate fieldwork, archaeology and etnography over the background of previous forms in anthropology. The paper focus and discuss some of the main characteristics I consider important in Quetzil anthropology. 


Keywords: Cultural Anthropology, Literary Criticism, Anthropology Film Theory, Anthropology of Curatorial Practice, Anthropology Museum Theory, Anthropology of Archaeology, Research Method in Constructivism in Sociology and Cultural Anthropology, Performativity of Research, Elicitations


     La teoría de la antropología o meta-antropología, como la entiendo y discuto aquí tiene sus inicios en los esfuerzos de Clifford Geertz por entender a la antropología como literatura y escribir sobre esta en el modo de la crítica literaria a partir de su libro vidas y obras, el antropólogo como autor, sin embargo, la clase de meta-antropología a que me atengo en mi teorización de la antropología de Quetzil Eugenio, aunque preserva y se trae de aquella una serie de cuestiones sobre cómo entender y discutir los problemas de research y metodológicos en antropología, está frente al reto de que, aunque en no poca medida mucho de lo que discuto también toma como parámetro la escritura de Quetzil, es decir, ensayos y papers suyos que he leído y los cuales están implícitos en mi critica –la crítica literaria de la antropología como literatura--, el análisis de prácticas concretas que suponen la una, la teorización sobre su film del equinoxio, y la que centrare en esta ocasión, la muestra que curamos y museografiamos juntos en lake Forest College, suponen que aquello sobre lo que mi meta antropología discute no son directamente practicas escriturales sino antes bien un film y una curaduría, en este sentido me veo situado en desarrollar una modalidad de metantropologia que en un caso es una forma de Anthropology film Theory --film Theory research-- y en la otra, una modalidad de Anthropology of curatorial practice o Anthropology Museum Theory.

   La posibilidad de desarrollar el aun exiguo campo de la  antropología como crítica literaria o de la relacion misma entre crítica literaria y antropología, que había ya incursionado relacionando la discusión de una obra literaria de twain y la discusión de antropología en mi ensayo El Eclipse de la Evocación, moviéndolo primero hacia la crítica del film y luego hacia la crítica de una práctica curatorial expositiva, se complejiza y hace a la vez más rica aunque no por ello menos exigente, dado el hecho de que un número no limitado sino antes bien abundante de la literatura escritural de Quetzil expresada en ensayos y papers esta ella misma frente al reto de discutir una práctica de trabajo de campo que cada vez conjuga más la idea de practitioner con la exploración de displays visuales. 

   Cuando lo que tenemos frente para la crítica literaria de escritura antropológica no es tan fácilmente discernible como una simple relacion entre un estilo y modo de escribir como el medio único de llevar al texto las experiencias vividas y la puesta en escena del trabajo de campo sobre el cual teorizamos, sino que supone a su vez el ser la escritura sobre formas de practicidad envueltas en displays visuales torna y mueve inevitablemente la meta-antropología desde la crítica literaria hacia dominios que, aunque en lo metodológico aquella no descuido, debido a la exploración de otros medias, tampoco pudo iniciar a desarrollar.

  Indudablemente también el film y los displays visuales de exposiciones como el museo están frente a las diatribas a que se refería Geertz sobre los modos de poner en escena ambas cosas representaciones de las culturas y el mismo trabajo de campo, pero como he sostenido en otros ensayos sobre mi propia practica y research de trabajo de campo, en lo cual Quetzil y yo continuamos siendo uno de los pocos teóricos, sino los únicos en estados unidos, realmente inmersionados en ello, si la relacion representación de las culturas en escritura por un lado, y trabajo de campo puesto en escena textual por el otro, ha sido compleja en la antropología como escritura en los ámbitos del film y de los discursos visuales del museo no lo ha sido menos.

   Uno de los centros de atención de mi crítica sobre este tema desde finales de los noventas en estados unidos ha sido la demostración tanto teórica como empírica de lo cual no me queda ninguna duda en términos experimentales y empíricos expresados en resultados claros de research, de que trabajar juntos los problemas teóricos de puesta escena del trabajo de campo y formas de llevar a modos representacionales el research que hacemos sobre la cultura, se complementa y se ayuda mutuamente mucho más de lo que pudo haberse supuesto en la antropología tradicional al menos como ello se expresa en resultados concretos tanto en mi como en Quetzil. 

    La práctica a discutir en que está centrado el esfuerzo de este ensayo es un nítido ejemplo más en este sentido, me propongo demostrar una vez más como la experimentación de un display visual en este caso una exposición curada y museografiada a través de un criterio de team  interdisciplinario es decir, entre yo y Quetzil, en el cual se hagan las dos cosas al mismo tiempo, se ofrezca una exposición en que se representa la cultura, y se ofrezca una forma de poner en escena el trabajo de campo, favorece, enriquece, ayuda, complementa, facilita y sobre todo, ofrece vías para conseguir resultados en ambos sentidos que de otro modo, es decir, pretendiendo representar una cultura sin poner en escena el trabajo de campo junto a ello, o a la inversa, pretendiendo poner en escena el trabajo de campo, sin ofrecer representaciones de la cultura, no podrían conseguirse. 

    En mis análisis previos en referencia a los proyectos de Quetzil he puesto aun solo el énfasis o el acento, a modo de ofrecer un diapasón lo más amplio posible en el conjunto visual y simbólico que recorta o delimita en términos de cultura material la cultura visual a que se refiere su trabajo de campo, --me refiero aquí a mi ensayo Museum Theory: Anthropology of Markets and tourism sobre ambos--no he sin embargo aún discutido que hace Quetzil respecto a ello y cuál es la peculiaridad que ofrece un carácter excepcional a su trabajo de campo y a su antropología.

   Son varias y no pocas las cosas que ofrecen a la antropología de Quetzil una peculiaridad indiscutible propia de Quetzil como antropólogo. 

  En primer lugar la antropología de Quetzil no está simplemente acogiendo o aceptando esa cultura como texto a la que nos hemos referido antes tal como ella simplemente es y viene pre-dada de acuerdo a la sobrecodificacion masiva de su imaginería, sino que está discutiendo como esa cultura visual es producida y generada por las practicas textuales de los museos de arqueología y que relacion existe entre estas prácticas de representación arqueológica y la producción de imágenes de una cultura que, si bien se justifica en su carácter de discurso arqueológico, crea y produce ella misma en el producir imágenes de un pasado antiguo, imágenes que la cultura actual mexicana –incluida la fuerza de la cultura maya en esta última--, se hace de sí misma.

    Por un lado presupone una discusión teórica sobre como la producción de prácticas textuales y museísticas arqueológicas confinada a la idea de arqueologizar un pasado remoto y antiguo, a la vez produce una imagen de la cultura hacia el turismo y hacia la propia cultura mexicana y maya actual, es decir, que estas prácticas arqueológicas museológicas al producir formas visuales sobre el pasado remoto, en tanto prácticas discursivas del museo inscritas en el presente espacial y temporal de un atractivo turístico con sus mercados, el parque arqueológico del museo con sus programaciones y mercados, reinventa continuamente aquel pasado y produce en la reinvención de aquel imágenes de como la cultura actual en su relacion al turismo se autopercibe en la producción de sí misma—(Abdel Hernandez San Juan, The Equinox Film, lecture, The University of Houston Anthropology Faculty, 1997). 

   Se trata de desentrañar el hecho de que esta autoproducción lejos de estar desconectada de la cultura viva autentica, es también una de las formas a través de las cuales se reproduce y autoproducen los enclaves de la autenticidad contemporánea de la cultura maya y mexicana expresada en pueblos, comunidades y emplazamientos arqueológicos. 

     Para ello es preciso desentrañar teórica y empíricamente como las practicas museográficas, textuales y visuales del museo de la cultura maya, están relacionadas a un mercado turístico de sus productos, programaciones y eventos que se imbrica en diversos settings entre el turismo y la comunidad, con los modos de producción de imágenes de la cultura para el turismo y los modos de autopercepción de esta última respecto a si misma. (Quetzil Eugenio, letter to Abdel Hernandez San Juan, Lake Forest College, Illinois, 1999)

    Por otro lado no solo se trata de teorizar la arqueología en la producción de imágenes de la cultura en el museo de la cultura y de su relacion, la de esa arqueología, con la cultura presente mexicana y maya, sino que la antropología del museo arqueológico es también la antropología del turismo y las comunidades entre ambos relacionadas, asi como de la cultura new age que frecuenta estos enclaves atraves de la cultura espiritual, el consumo turístico y los eventos del museo con sus mercados. 

    El énfasis sobre este acento de antropología del new age, que se centra para el análisis de la cultura no solo en el maya autentico, sino también de modo más amplio y general en el creyente de distintos modos en esta cultura, incluyendo estado unidenses, mexicanos en general y turistas para nada es extrínseco a la discusión de este museo, sus emplazamientos y comunidades, el hecho de que se trata de un mercado en el que interactúan mayas, mexicanos, instituciones arqueológicas y un mercado turístico destinado a ella en el cual se dan cita expresiones contemporáneas varias, modernas de la tradición antigua, como les llama Quetzil, gente de estados unidos, México y otras partes, y que se caracterizan por estar atraídos hacia la cultura maya y sus eventos espirituales y místicos a la vez que luego a portar sus atuendos y hacerse portadores de ella en distintos modos

    El hecho de que su antropología supone no solo el museo maya y su producción de textualidad arqueológica, no solo el hombre maya y mexicano a través distintas formas de su expresión comunitaria, la lengua maya y sus memorias respecto a lo cual destacan no pocos de sus ensayos escritos alrededor de 1997 y 1998, asi como de una buena parte de la expresión visual de su trabajo de campo que visualizamos y discutimos en 1997, sino también a ese estado unidense new age que va al mundo maya fascinado por aquel, me resulta de extremo interés y atractivo pues es un modo de girar la atención hacia las expresiones de una cultura espiritual como adquiere forma dentro de la misma cultura estado unidense y extiende el alcance de la antropología hacia subjetividades que no se relacionan a aquella en el modo en que lo hace su exponente directo, sino que se vuelve promulgador de ella en el portar sus atuendos en otras formas de ser asumida  por motivos en los cuales se imbrican los principios mismos conformadores de lo que entendemos como la cultura posmoderna de lo cual no quedan exentos los propios equipos o teams que han trabajado en distintos proyectos de Quetzil tanto en estados unidos, incluyéndome, como en México. 

    Me refiero aquí a que esta antropología de la cultura posmoderna extensiva por derivación de lo antes discutido supone no solo la antropología del new age hacia el hombre lego no necesariamente centrado en antropología sino también la antropología de la antropología de Quetzil y su propia autoantropologia expresión ella misma de esa cultura posmoderna y su new age.  Ello extiende el alcance hacia el hombre moderno de la gran metrópolis, el hecho de que hacer el research de uno de estos individuos que creen en la cultura maya o adquieren sus artefactos, incluyendo al antropólogo mismo que lleva sus atuendos y formas visuales por motivos bien simbólicos, bien místicos, bien de pura atracción turística, bien espirituales, bien sobre todo de fascinación propiamente antropológica, es también una forma de continuar haciendo la antropología del posmodernismo cultural, a la vez que del museo de arqueología con su producción de cultura textual y visual, el turismo, el parque arqueológico y las tradiciones y valores de las comunidades aledañas

     Ello tiene también un alcance para el research sobre la significativa presencia de la cultura mexicana en las mismas mixturas que conforman procesos culturales de la identidad cultural estado unidense al menos como ello se expresa en Texas según mi propia experiencia abarcando asi una posibilidad para lo que yo he discutido como self-etnography, o autoetnografias ya que, por un lado Quetzil mismo es el hijo de emigrantes guatemaltecos nacido en estados unidos, la cultura por excelencia de lo maya y habla maya a la vez como antropólogo pero también como descendiente de emigrantes guatemaltecos, se trata pues también de girar la atención hacia una antropología del new age, resultante de la teorización empírica y del research sobre ese mercado antropológico y arqueológico de lo que él llama la fascinación con lo maya y que en mis términos es una expresión visual y simbólica de lo que entendemos como cultura posmoderna

    El posmodernismo en la cultura global contemporánea, ha generado, por un lado, una atención cada vez más acentuada hacia expresiones de valores y filosofías del mundo provenientes de otras culturas en tanto ha por otro lado promulgado de cierto modo también el dualismo, entiendo por este concepto la relacion entre lo occidental y lo no occidental imbricada una en la otra como una misma formación social y cultural que es a la vez occidental y no occidental, es decir dualista. 

    Con lo anterior quiero decir que además de su teoría sobre el museo de la cultura maya en su producción de textos arqueológicos discutido como una práctica textual que produce imágenes de la cultura, la investigación de la misma arqueología como practica y de otros arqueólogos, como es el caso en sus escritos sobre Steguerda y otros antropólogos que han hecho trabajo de campo antes que Quetzil en los mismos emplazamientos, supone que también se trata de una antropología sobre un mercado único que se genera alrededor de ello y que trae consigo  la relacion entre el poblador autentico, el maya de las comunidades vecinas, el mexicano en su vida comunitaria, ese mercado arqueológico y antropológico que se genera alrededor del museo y por lo mismo también una antropología entonces de la cultura posmoderna que en el new age se genera alrededor de ello 

    Si bien lo anterior se hace sobre todo visible como una característica especifica de su film sobre el equinoxio lo considero implícito e intrínsecamente relacionado a como Quetzil se las arregla para implementar sus colaboraciones y el tipo de equipos que usualmente se han relacionado en distintos periodos a su trabajo de campo incluyéndome a mí en los distintos settings en que hemos trabajado juntos, tanto míos de el en mi equipo, como suyos de mi en los suyos y sobre todo al primer plano como ello se expresa y adquiere especificidad en la discusión antropológica y etnográfica de esta muestra en lake Forest.

    Al respecto será necesario ampliar algunas cuestiones teóricas sobre research method.

    Respecto a todo lo antes se subraya el acudir a un concepto de Clifford Geertz cuando este se refería a ese milagro invisible a través del cual una forma de vida inside sobre uno y lo transforma a uno mismo en lo cual nuestras antropologías, la mía y la suya, están relacionadas, cito directamente a Geertz antes de continuar en ese hermoso pasaje que recientemente Quetzil ha evocado con su ensayo sobre la invisibilidad de la etnografía en el trabajo de campo. 


  “La habilidad de los antropólogos –decía Geertz-- para hacernos tomar en serio lo que dicen tiene menos que ver con su aspecto factual o su aire de elegancia conceptual que con su capacidad para convencernos de que lo que dicen es resultado de haber podido penetrar (o, si se prefiere, haber sido penetrados por) otra forma de vida, de haber de uno u otro modo estado allí y en la persuasión de que este milagro invisible ha ocurrido, es donde interviene la escritura”.


    Lo que discutiré con más precisión es el trabajo de campo de Quetzil Eugenio proponiendo una perspectiva teórica a propósito de y alrededor de una exposición de antropología y arte maya moderno en la tradición antigua que curamos juntos para un viaje que hice de Texas a Lake Forest como invitado de la facultad de antropología y sociología de Lake Forest, con Quetzil en ese entonces como assistance profesor en la facultad, y que expusimos y musegrafiamos juntos en Duran Gallery, es decir, una discusión de su trabajo de campo en la forma específica en que a mí me ha sido dado conocerlo, desde Estados unidos y a propósito de la museografía del mismo que desplegamos como una exposición en el display visual.

     Como sostuve una de las razones principales teóricas y de research para la experimentación de nuevos displays para lo visual en antropología que ha estimulado nuestras experimentaciones, me refiero al movimiento teórico de sociología, antropología, etnografía que iniciamos en 1998 Abdel Hernandez San juan, Stephen A Tyler y Quetzil Eugenio, es el experimentar posibilidades a través de las cuales la puesta en escena del trabajo de campo en formas de textualizacion y la representación de formas culturales o de las culturas de nuestros researchs puedan ir más juntas y trabajar más al unísono apoyándose una a la otra dentro de un nuevo balance que contrarreste por un lado, las dificultades usuales del museo de antropología en nuestro país, estados unidos, a representar las culturas como encampusalas dentro del texto museológico que las textualiza excluyendo casi siempre de la experimentación visual la puesta en escena del trabajo de campo.

    Pero el alcance de mucho de lo antes discutido no habría adquirido especificidad ni se habría nutrido de elementos en mi teorización sin sobre todo las características específicas de como pusimos en escena el trabajo de campo de Quetzil que es la parte de la cual me correspondió ocuparme como curador y museógrafo, es decir, la mitad de la exposición, desarrollada en el room más pequeño de la galería, y centrada en curar y museografiar la antropología de Quetzil y más precisamente la expresión visual de su trabajo de campo.  Esta parte de la muestra la destinamos a teorizar y conceptualizar la espacializacion y las soluciones museográficas y visuales de la puesta en escena del trabajo de campo y su relacion con la curaduría de los displays de la antropología.

   En tanto la otra sala de mayor tamaño la destinamos a la curaduría de Quetzil consistente en piezas de cinco artistas mayas que Quetzil trajo a Lake Forest, asi como en otras piezas de su colección, baticks, maderas y tallas.

   Se trata con la muestra en su conjunto de un ejemplo muy bien logrado y conseguido de lo que  llamo un balance adecuado entre poner en escena el trabajo de campo y desarrollar representaciones culturales, el cómo pueden beneficiarse, complementarse y ayudarse mutualmente a la mayor efectividad y éxito de ambos propósitos interrelacionados a la postre en realidad desde la experiencia misma.

   La peculiaridad de esta muestra es que pone en escena una parte muy específica del trabajo de campo de Quetzil y sobre todo que nunca antes había sido escenificada ni visualmente ni en la escritura resultando en este sentido una primicia. Los settings específicos de su trabajo de campo puestos en escena visual correlacionaron cuatro elementos principales, por un lado, las escenas visuales de Quetzil en las casas y los estudios de estos artistas mayas en sus propias comunidades en el modo de imágenes en film de los artistas en el momento en que tallan sus maderas y pintan sus baticks o esculpen sus máscaras sentados y de Quetzil entre ellos sentado o parado dialogando de cosas ordinarias de la vida cotidiana o sobre las mismas piezas que tallan con sus explicaciones en pizte. 

   Por otro lado un setting de varias fotografías del evento turístico alrededor de la pirámide en el parque arqueológico del museo de la cultura maya en yucatan que genera a su alrededor una masiva visita de turistas específicamente alrededor del evento del momento en que se dibuja la imagen de la serpiente en forma de una sombra sobre la pirámide por lo cual los turistas y visitantes de estados unidos, México y otras partes del mundo esperan todo el día y en cuyos espacios se genera uno de los mercados en que este arte se vende y comercializa, mercado que, debido al modo como entronca las regulaciones y normativas del museo arqueológico en las programaciones del parque arqueológico, con el turismo y las comunidades, Quetzil define como un mercado antropológico de fascinación con lo maya. 

    El tercer elemento puesto en escena visualmente en este setting son manuscritos de Quetzil impresos y encuadernados con sus ensayos teóricos ilustrados de antropología sobre y alrededor de estos dos fenómenos, el arte de pizte, el evento antes explicado y la relacion de ambas cosas, asi como una serie de objetos y elementos propios a los atriles de Quetzil tales como cámara, laptops, cuadernos, entre otros furnitures de su experiencia,

    El cuarto y último elemento del cual también me correspondió ocuparme a mi es una referencia si se quiere más directamente intertextual  implícita al hecho, como decía antes de que la antropología de Quetzil no toma directamente a la cultura maya y mexicana como objeto de su research cultural, sino que se sitúa antes de arribar a aquellas, en la discusión de la misma antropología y la arqueología que han producido formas textuales sobre esa cultura tomando como eje de atención las retoricas y los discursos textuales y visuales del museo.

   este hecho, adquiere forma visual en la muestra en duran gallery atraves de la puesta en escena por medio de diapositivas proyectadas sobre las columnas iniciales a la entrada del gabinete de arqueología de Steguerda ya que este arqueólogo de la década de los cuarentas emplazo su gabinete precisamente en pizte el pueblo del cual proceden los artistas mayas invitados y el arte expuesto en la parte de Quetzil.

    Mientras los tres settings previos los pusimos en escena en la sala pequeña de entre las dos que conforman duran gallery, el último, las imágenes del gabinete de stequerda las proyectamos a la entrada misma de la sala grande donde luego de ver el lup continuo del gabinete de stequeda pasamos a ver la exposición de los cinco artistas mayas curada por Quetzil y de su colección esta vez con mi asesoría museográfica y en la iluminación.

    Aunque de cierto modo la puesta en escena visual del evento alrededor de la pirámide es ya de por si una alusión directa al museo antropológico y arqueológico en el parque arqueológico en el sentido de una antropología de la antropología, debido a su carácter de evento y sobre todo al modo como se imbrican en ello mercado, turismo, programación del museo y comunidad el acento recae más sobre esto último y menos sobre la temática metaantropologica la cual queda entonces más acentuada o puntualizada al exponer el lup continuo del gabinete de steguerda, algo que presupone más directamente el modo en que discutir otras prácticas arqueológicas y sus discursos y es una de las cosas sino la principal que peculiariza no solo la antropología de Quetzil como textualidad escrita sino también el modo como Quetzil se relaciona a la comunidad.

   Este hecho, que considero central en su trabajo de campo, centro mis desiciones sobre cómo poner en escena su trabajo de campo –no solo los settings visuales con los artistas mayas, sino ello junto al énfasis sobre el evento del equinoxio como referencia a la relacion antropología de la arqueología, es decir, museo, parque arqueológico, turismo y mercado en que se vende ese arte, los textos y furnitures de Quetzil como antropólogo, y en el paso de la antropología a la cultura, la entrada a la muestra de arte maya con el lup sobre el gabinete de arqueología de Steguerda, es decir, entrada a la cultura y la comunidad atraves de la intertextualidad de la antropología de la arqueología.

   La antropología de Quetzil, de hecho, no se relaciona a la cultura y la comunidad como al objeto de estudio directo de su antropología como sujeto sino que se relaciona a la cultura como resultado del preguntar sobre como otras prácticas de arqueología están produciendo imágenes de la cultura o la han previamente textualizado       

    Me interesa discutir con esta curaduría y museografía estas relaciones en su trabajo de campo a la vez que explicitar como ello enriquece el research de la cultura, el hecho mismo en gran medida quita el centro de atención de su antropología sobre el estudio directo de las comunidades entendidas como por primera vez en el modo en que usualmente se ha planteado esto en la antropología de pueblos y comunidades, para en su vez situar que la realidad que viven desde el mismo mercado esta ella afectada por esas prácticas del museo cuando a lo sumo el mismo mercado en que se reproduce la cultura viene relacionado a ese museo y sus programaciones en el mercado turístico,

      Con lo anterior propongo una teoría objetivadora sobre la antropología de Quetzil Eugenio, el eje de esta teoría se basa en situar que la antropología de Quetzil se centra en la definición de un tercer objeto que descentra o disemina la relacion entre el sujeto y el objeto que abría de estar supuesta entre el cómo antropólogo y la cultura o comunidades que estudia. La idea misma de que estudia o crea una teoría sobre estas comunidades esta por este mismo motivo relativizada o en entre dichos debido a que, si bien está en la cultura en el sentido de donde y entre que lugares adquieren forma visual y espacial sus escenas de trabajo de campo, la escuela de lenguas, los proyectos de muestras, el film del equinoxio, su mismo libro sobre el museo de la cultura maya y su trabajo de recolección de material, datas y documentaciones, la comunidad y la cultura en específico, es decir, los pueblos concretos en que adquiere forma esta antropología como emplazamientos, chichen itza, yucatan, machu pichu, pizte, entre otros lugares, no está en la cultura en la forma de una antropología que hace de las comunidades y pueblos su objeto directo, esta relacion en términos de objeto de estudio esta no solo disuadida y diseminada sino que el centro de su antropología radica en relacionarse a esa cultura y comunidad como quien está allí, al igual que ellos, estudiando como los museos, el parque arqueológico y las prácticas de antropología y arqueología han textualizado ideas sobre el pasado remoto y antiguo de esta cultura, y como se genera en torno suyo una actividad de turismo, mercados y esparcimientos de los cuales por un lado esas mismas comunidades y culturas se forman y en lo cual consisten tanto desde el punto de vista de su reproducción económica,.como desde el punto de vista de la insidencia que ello tiene en las formas como estas culturas proliferan y a la vez se reinventan en la relacion misma entre el museo arqueológico, el parque arqueológico y el mercado turístico.

   Lo antes dicho, mi objetivación de que se trata en primera y última instancia de una antropología que define un tercer objeto entre el cómo antropólogo y la cultura en cuestión enfocando no a la cultura en directo sino a los textos escritos y visuales que han producido textualizaciones sobre esa cultura supone, por un lado, que el museo de la cultura maya que una vez fue objeto de su primer libro, no solo es objeto de su antropología sino que al mismo tiempo media su presencia en la comunidad y en la cultura, el objeto, aquí el museo, que debería ser solo objeto de Quetzil como el sujeto de su propia antropología y por lo tanto ser mediado por esta última media a su vez las formas de relacion de Quetzil con la cultura y el modo en que adquiere forma su trabajo de campo. 

    Ser mediados por el objeto no es algo del todo nuevo en antropología, pero ser mediados por un objeto el cual consiste el mismo en la producción de una textualidad sobre la cultura en cuestión, si contrae resultados propios a esta última que peculiarizan la antropología de Quetzil su especifidad y estilo, su modo de estar en la cultura y trabajar con ella.  Si bien no se trata de una actividad voluntaria emprendida por el museo y sus programaciones, mediar, como quien tiene un objetivo programado, la relacion de la antropología de Quetzil con la cultura y la comunidad, es el mismo Quetzil quien disuadiendo el foco de atención sobre la cultura y la comunidad en directo para en su lugar hacer del museo y la producción de textos de arqueología el centro de su atención, es decir, el tercer objeto entre él y la cultura, o entre el cómo antropólogo y la comunidad, tiene como consecuencia un resultado de auto-mediación o remediación, 

   Es decir, Quetzil se media a sí mismo y a su antropología en relacion a la cultura centrando su atención en un museo el cual por ser de por si el agente principal que genera mercados, programaciones y turismo en esas comunidades, explica también que la relacion entre él y la cultura viene dada no en su enfoque directo, sino en su co-presencia disuadida o diseminada dada en que tanto el cómo antropólogo como las comunidades están ambos envueltos por el mismo evento o por la misma secuencia de eventos y experiencias y por lo tanto afectados por lo mismo y compelidos a conocerlo para conocerse a sí mismos.

    Pero lo anterior también tiene una consecuencia que explica entonces cual es el sentido y la razón de ser que en términos de antropología cultural centra entonces mi meta antropología sobre la antropología de Quetzil, mientras aquella está centrada en estudiar la arqueología a través de prácticas de proyectos que incluyen escuela de lenguas, muestras etnográficas y filmes, entre otros resultados en lo que define su trabajo de campo, mi meta antropología sobre la antropología de Quetzil está centrada en su vez en a la vez que teorizo y discuto la antropología de Quetzil, proponer una antropología cultural de esa relacion entre mercados, comunidades, cultura, turismo que lejos de disuadir la atención hacia un tercer objeto como hace Quetzil, intenta discutiendo a Quetzil proponer una teoría más compleja sobre las consecuencias que ello tiene en términos de antropología de la cultura no solo para el estudio de la cultura mexicana y maya contemporánea, o moderna en la tradición antigua como le llama Quetzil, sino también para la cultura estado unidense en específico mi punto de vista desde Texas, pero en general, para la discusión de cuestiones centrales de antropología cultural tanto en términos de research method como en términos de estados unidos en México y México en estados unidos. 

    La problemática de cómo los procesos económicos relacionados al turismo inciden en las dinámicas de configuración del presente de la cultura y de los modos en que estas culturas se reproducen. Es decir, que mientras la atención de Quetzil como trabajador de campo centra una tercera instancia que descentra la atención sobre la cultura y la comunidad para en su vez generar una teoría o estudio etnográfico de la arqueología y de la relacion entre el museo y la cultura, mi teorización meta antropológica de Quetzil se centra en la antropología cultural que es requerida en la discusión de ello mismo. 

   Ahora bien, a efectos de Quetzil, esta exposición de los cinco artistas mayas conformada por baticks, tallas de madera y máscaras de madera reviste una parte también significativa de su trabajo de campo ya que Quetzil sostiene la tesis teórica en antropología de que el trabajo de campo puede y de hecho contempla una parte o un por ciento considerado como una parte de sus posibilidades, su potencial y sus propias actividades de lo que Quetzil llama agencias, es decir, que Quetzil considera que el trabajo de campo puede el mismo incluir una parte ocupada no ya solo en representar la cultura en los modos de su puesta en escena en la escritura, sino ahora también agenciarla, volviéndose Quetzil en este sentido no solo en aquel que va a conocer ese arte y estudia su cultura en la comunidades sino también en aquel que puede contribuir en el proceso de su comercialización entendido ahora como un proceso de valoración de los valores espirituales, culturales, estéticos y artísticos de este arte maya moderno en la tradición antigua, asi como sobre todo viabilizar la posibilidad no solo de comercializarlo sino también y sobre todo ello de exponerlo.

  Exponer este arte maya en forma directa es algo que Quetzil había incursionado antes en su exposición en el campus de la universidad de Houston, pero mientras aquella vez se creaba un setting parecido a los que crean los artistas mayas en los mercados del arte y la cultura maya, esta vez, ese arte ha sido expuesto y museografiado con toda la atención, el acento y la importancia requerida en un espacio expositivo formal de lake Forest College, duran gallery incluyendo el viaje y la visita de los artistas mayas el día de la inauguración y durante el mes de duración del evento.

  Dado que tuve la oportunidad de conocer y dialogar durante los preparativos de la muestra, durante la inauguración y durante el mes de actividades con cada uno de estos artistas pude claramente conocer no solo como eran cada uno, típicos ciudadanos e individuos mexicanos de procedencia maya, sino sobre todo entender la integridad ética, de valores y moral dada en la relacion de cada uno de ellos con Quetzil, el modo como lo quieren y aprecian la labor y el esfuerzo que está haciendo por dar a conocer los valores de su arte y de su cultura y el hecho de cómo se sienten a favor de Quetzil en el modo como la antropología de Quetzil está desarrollando una crítica antropológica hacia otras prácticas arqueológicas y antropológicas en su comunidad, o de las consecuencias de ello sobre su cultura.

   Aunque esta exposición no incluyo referencias a otras dos practicas significativas del trabajo de campo de Quetzil como son su escuela bilingüe de lengua maya y de lengua inglesa en Yucatán, y sus incursiones de exposiciones intalativas en la misma comunidad tales como su muestra chilan balan, es obvio que esta parte especifica de su trabajo de campo centrada en el arte de pizte, también es un ejemplo nítido y claro de lo que Quetzil ha llamado community collaborations and Etnographic intervention, en pocas palabras, la antropología y la etnografía de Quetzil como una que supone una crítica antropológica hacia otras formas de la práctica de antropología, arqueología, mercado y turismo sobre las comunidades, tienen sin lugar a dudas el apoyo y la admiración de la comunidad por sus valores y sus cualidades. 

    Esta exposición indudablemente restituyente de los valores espirituales, culturales, estéticos y artísticos del arte de pizte y de sus comunidades, asi como también de los valores del arte de estos cinco extraordinarios artistas, algo que se inicia a hacer visible no solo en la muestra en sí y en la experiencia de ese mes que vivimos con los cinco artistas como también en el catálogo publicado por Quetzil, se habría limitado, sin embargo, a solo la valoración de cada una de las piezas expuestas y posiblemente a lo que cada uno de los cinco artistas dijo o podría decir sobre sus obras, si la puesta en escena visual del trabajo de campo de Quetzil desarrollada simultáneamente y la teorización de la misma no hubiera hecho posible que ofrezcamos al lector todos los análisis que en este ensayo he desarrollado pues la mayoría de estos análisis no se habrían podido explicitar si nos hubiéramos remitido únicamente al análisis de un numero de pinturas sobre tela, de tallas en madera y de máscaras expuestas por Quetzil y cinco artistas mayas, estos análisis han pues imprescindiblemente requerido y han sido posibles porque pusimos en escena simultáneamente el trabajo de campo de Quetzil en la parte de la exposición que me toco a mi ocuparme más concentradamente curar y museografiar.

  Cuando hablaba de un mutuo beneficiarse el poner en escena el trabajo de campo y el representar la cultura me refería a ello, mientras Quetzil por su lado, publico un catálogo el cual mayormente se centró en discutir los simbolismos propiamente visuales de las piezas expuestas desde el punto de vista de la tradición antigua expresada en esas piezas, asi como en ofrecer elementos sobre los artistas y en gran medida sin lugar a dudas algún desarrollo posterior que Quetzil haga sobre lo que fue esta experiencia, debido al acento de su enfoque, quizás consista en transcripciones de sus diálogos con los cinco artistas u otros elementos relativos de modo directo a ello, la imagen de la cultura que recibimos ahora en términos de representación de la cultura con solo los elementos sobre la tradición antigua de las imágenes en el catálogo, aunque interesante, resulta a todas luces no solo limitada sino también con el riesgo de adolecer, si se tratase solo de ello, y no de ello más su relacion con todo lo antes discutido de la puesta en escena del trabajo de campo hace posible y beneficia, de las mismas cosas que la antropología de Quetzil ha criticado en otras formas previas de la arqueología y la antropología del mundo maya, el crear la imagen de que viven en un mundo antiguo desconectado de la vida contemporánea y sobre todo de todos los elementos cuyas relaciones hemos teorizado peculiarizan la cultura y que por lo demás si estaban previstos por Quetzil me ocupara de ellos como se hace explícito en su carta de invitación a mí.           

   Cuando al mismo tiempo, por supuesto, la sola puesta en escena del trabajo de campo, sin incluir la labor de traer a estos cinco artistas invitados, exponer su arte y darle la importancia que le dimos, habría también carecido de esta parte nutrida en valores éticos, culturales, estéticos y visuales ocupada en dar a conocer ese arte maya como protagonista de una cultura, y no simplemente en estudiar una cultura.  

    La metodología explorada y desarrollada por Quetzil tiene además, y este es el otro punto que centra mi discusión de su antropología, consecuencias únicas sobre la práctica de trabajo de campo y sobre lo que entendemos por antropología y etnografía. Lo anterior supone definir que el trabajo de campo de Quetzil se centra es un haz de conceptos relacionados que es requerido entender, debido a que el objeto esta disuadido o diseminado en favor de un tercer objeto que media como evento su relacion a la comunidad, su etnografía se basa en un método de oscilación, este concepto de oscilación, que tomo de un ensayo de Gianny Vatimo El Arte de la Oscilación: de La Utopía a la Heterotopia, consiste en que la etnografía de Quetzil se desenvuelve dentro de un continuo procedimiento oscilatorio entre el cómo el observador o sujeto de su antropología, como trabajador de campo y la cultura o los diversos objetos que van deviniendo el centro de su atención en los distintos proyectos que en concreto hacen de su trabajo de campo una experiencia de practitioner, esta oscilación continua entre el sujeto y el objeto dada en el hecho mismo de que el objeto de atención es el que explica como tercera instancia lo que hace que él y la comunidad estén en relacion, tiene entonces a su vez consecuencias sobre el hecho de que su trabajo de campo esta esencialmente definido por elicitaciones.

    El concepto de Performatividad en el research que yo he propuesto se da en un modo mucho más relacionado a la cuestión epistemológica misma de teoría del conocimiento, es decir, a como se dilucida o resuelve en la definición y el emprendimiento de un research la relacion entre sujeto y el objeto, en el caso de Quetzil la Performatividad en el research es menos epistemológica, esta menos centrada en la relacion aquí y ahora y en como deliberad frente a ella en un research como van a trabajar el sujeto y el objeto en el recorte que definirá el modo de research y más relacionada a cómo se las arregla para situar con cada proyecto la relacion continua a su antropología entre un tercer objeto, el cómo antropólogo y la cultura o comunidades, estableciendo una relacion más estrecha entre oscilaciones, elicitaciones y performatividad.

   No es lo mismo, y en realidad es algo muy distinto, Performatividad que elicitacion, la Performatividad en el research se refiere a como decidimos resolver la forma como va a trabajar la relacion entre el sujeto y el objeto que es requerido sea ordenada y precedida para conseguir las formas de conocimiento objetivo y subjetivo que darán peculiaridad y definirá como será un modo de research, la elicitacion en su diferencia, se refiere a como una práctica o proyecto elicita algo que antes o que de otro modo no habría sido posible, el film del equinoxio. 

   Por ejemplo, debido al modo en que fue hecho el film, el hecho de que el film centro su atención en el evento como un tercer objeto a través del cual el cómo antropólogo y la cultura, el y la comunidad están relacionados, elicita una forma de verse a sí mismo como antropólogo y la cultura según el evento que define entonces su modo de estar en el cultura, algo que, sin hacer el film de ese modo, poniendo el acento sobre el evento, no se habría conseguido y por mismo elicitado por el film que vuelve nuevamente a ser entonces parte en la continuidad del trabajo de campo (Abdel Hernandez San Juan, unlimited fieldwork, 1997), un evento escogido por el antropólogo centra la atención de su modo de estar en la cultura, y este evento lo envuelven a él y a la cultura juntos, ello elicita ambas cosas, un modo de hacer la antropología de la arqueología que se trae consigo ya dentro el evento—el cual es el mismo ya arqueológico--, a la cultura, a la comunidad, al turismo a los mercados y a el.

   Otro tanto la elicitacion se refiere a como trabajamos la interrelación entre la puesta en escena visual del trabajo de campo, por un lado, y la exposición de arte maya por el otro, es decir, el modo de ir de uno a otro, de visitarse y de entrar una instancia a la otra, a la muestra de arte maya tras previa intertextualidad de la antropología sobre la arqueología mediante el lup del gabinete de steguerda, y a la puesta en escena del trabajo de campo, por medio de tres elementos relacionados, el lup en film de los artistas en procesos de sus pinturas y tallas en sus propias casas, las fotografías del evento turístico en el parque arqueológico y los atriles de Quetzil, algo que de otro modo, sin posicionar de esta forma la muestra no se habría conseguido, de modo que la Performatividad en Quetzil está más aunada a la elicitacion debido a la componente de practioner que centra su de forma de estar en la cultura y menos en la cuestión epistemológica directa entre sujeto y objeto, texto y mundo, epistemología y realidad, sujeto y recorte de una forma de la cultura en la construcción del research. 

   Esta imbricación entre elicitacion y Performatividad peculiariza los proyectos de Quetzil.

   La perfomatividad en el research a nivel epistemológico mantiene más directamente la atención sobre el recorte que hacemos de una realidad cultural dada entendida en el sentido de cómo ello conllevara en modo en que haremos el research, el discernimiento sobre la relacion entre lenguaje y realidad, entre lenguaje y mundo, entre texto y cultura mantienen más una equidistancia en la que nunca dejan de serse del todo extrínsecos, esta extrinsecación viene dada en el hecho de que debemos estar al tanto de cómo estamos trabajando la relacion sujeto-objeto aunque esta relacion se vuelva ella misma experimental en un sentido más positivista nunca le perdemos la pista pues es alrededor de ella que podemos discernir si trabajaremos en sentido fenomenológico, hermenéutico, exegético o estructural dado el caso.  De modo que la performatividad en el research puede trabajar perse a e independientemente de la elicitacion aunque también pueden ir más juntas como ocurre casi siempre en Quetzil.

   La muestra en duran gallery que curamos juntos por ejemplo elicita posibilidades tanto para mí como para Quetzil que antes de esa elicitacion ni yo ni Quetzil habríamos podido contar con ella y en general el tipo de trabajos escritos y teorías que luego gracias a esa elicitacion hemos realizado, las muestras de Quetzil en Yucatán elicitan formas de poner en relacion textos de archivo sobre el pasado arqueológico con circunstancias contemporáneas de la comunidad y de los modos como estas comunidades hacen conciencia de las formas en que el texto arqueológico en su relacion al turismo forma parte del mismo modo en que reinventan su pasado, dan continuidad a sus tradiciones y prospectan sus futuros que de otro modo no se habrían obtenido, su exposición de Chilan Balan discutida en su ensayo The Past as Transcultural Space: The Use of Ethnographic Installation in the study of archaeology es un nítido ejemplo de ello. 

     La relacion entre oscilación constante y elicitación continua viene dada en el carácter eminentemente proyectista del trabajo de campo de Quetzil centrado en la idea de practitioner pero su antropología también tiene un carácter intertextual que no debe ser obviado, mientras mi antropología es más intratextual, aunque también contempla fenómenos de intertextualidad dada en el hecho de que trabajo en la interpretación de la cultura como texto, bien sea en la forma como trabajo lo que llamo los estratos fenomenológicos y hermenéuticos, respecto a formaciones pre-textuales, los pretextos en mi sociología y antropología están más relacionados al estudio de la cultura como texto en directo o de formas pretextuales en ella, la antropología de Quetzil es en este sentido mucho más intertextualista en  términos de que hace objeto de su atención a la arqueología misma y a la antropología. 

  Frente a lo anterior podría aducirse que también en el hecho de que yo escriba sobre Quetzil supone intertextualidad, pero mi concepto sobre la práctica critica que implica la problemática de la meta antropología como ha sido discutida por Clifford Geertz y retomada en otra forma por james Clifford, está mucho más situada en el ámbito de los estudios de exegesis, es decir, en el ámbito que se mueve entre la crítica literaria y la crítica visual, es decir, la tradición hermenéutica que principia desde la nueva hermenéutica en lo que entendemos desde Todorov como crítica de la crítica o simbolismo e interpretación y menos en el sentido de hacer yo una etnografía cuyo objeto a etnografía sea la antropología de Quetzil. 

    No hay en mi teoría sobre Quetzil una pretensión de conformar una etnografía que etnografía a Quetzil en el modo en que por ejemplo Quetzil etnografía a steguerda, etnografía al museo arqueológico y etnografía a otros antropólogos y etnógrafos que trabajaron donde mismo él ha trabajado, en primer lugar, porque mi trabajo de campo no es en el mismo lugar, es decir, no estoy haciendo trabajo de campo en Yucatán, pizte o México, sino entre estados unidos en el presente, México desde estados unidos, y Venezuela en el presente de un pasado inmediato y para mi aun presente, por lo tanto yo no estoy creando una intertextualidad que consista en una etnografía de la etnografía de Quetzil, sino que yo estoy desarrollando una forma de crítica de la antropología que como la crítica literaria, la crítica del film y la crítica de lo visual, es ella una crítica de la crítica es decir, una exegesis de la antropología de Quetzil y con ella de la cultura, en pocas palabras una antropología cultural, por lo demás también Quetzil me ha introducido a mí ya varias veces por lo tanto la crítica es mutua. 

   A modo de cierre de lo anterior se desprende que como en toda crítica, tomando en términos de antropología como referencia a Clifford Geertz, aunque hago esa antropología cultural, no deja de ser sobre todo y en primer lugar algo sobre Quetzil Eugenio y su antropología, es decir, una literatura destinada a dar a conocer en un alcance mayor que el que de por si pueda tener, los valores, las virtudes, las peculiaridades y la significación de una antropología y del trabajo de un antropólogo que ha venido desarrollando una labor de gran importancia y significación. La antropología de Quetzil, y este será el centro de mi teorización, ha rearticulado completamente las formas en que era entendida la relacion entre antropología, arqueología y etnografía, asi como también entre trabajo de campo y cultura algo que debe reconocerse a Quetzil como único y como una renovación indiscutible de su antropología.

     La antropología de Quetzil reviste características que la hacen en mi consideración única desde el punto de vista de lo que yo he llamado el modo de estar en la cultura y el motivo principal por el cual además de ser invitado directamente por el e institucionalmente a discutir sus proyectos, la he escogido perse a ello por una verdadera y autentica valoración que he hecho de sus cualidades, sus potencialidades y sus valores.

  La primera de estas características es que la antropología de Quetzil, incluso muchos años antes de que luego de conocernos en rice university se acentuara y enfatizara la atención a lo visual, tiene ella de por si una expresión visual de su modo de estar en la cultura y de su modo de estar en el trabajo de campo.

  Mientras es de suponer los displays visuales deberían de tener más preponderancia en mi sociología y mi antropología que en la suya, paradójicamente no es asi. 

  Un por ciento muy significativo, por no decir el mayor por ciento de mi sociología y antropología, tanto en libros de teoría solo, obras literarias, como en teoría cultural tanto de la cultura en sí misma como sobre el arte, depende en gran medida, y mucho más que en Quetzil, de lo que yo escriba, es decir, de los conjuntos textuales que escribo. 

   Mientras en favor del trabajo de campo como mi prioridad, he escrito ensayos de crítica de la escritura como The Eclipse of Evocation ello ha estado en mi relacionado más a un deber ser implícito al telos de cómo quiero que sea y menos al hecho de que en realidad aunque mi trabajo de campo es fuerte y preponderante dependo mucho más que Quetzil de la escritura para hacer de ello algo explicito como discuto en mi ensayo Entre el Acerbo y los Backgrounds cuando digo que en mi el trabajo de campo se explicita y se hace inteligible. Quetzil ha logrado en su antropología algo que yo siempre quise y nunca pude lograr, establecer los settings espaciales en que adquiere forma su trabajo de campo como una expresión y una forma de cultura visual visitable y recorrible, esto, relacionado directamente al hecho de que la antropología de Quetzil se basa sobre todo en proyectos que se definen y se establecen cada uno alrededor de una región y área concreta de la geografía y de la cultura, tenía ya desde antes de que nos conociéramos, una expresión visible en su trabajo de campo.

  Si bien en años posteriores he notado que también en un por ciento ha iniciado a ocurrirle que por uno u otro motivo, sus ensayos se han ido alejando de aquella fresca y viva autenticidad en el modo de estar en el cultura dada en el hecho de tener emplazamientos continuos y constantes en los cuales su trabajo de campo adquiere forma espacial y visual, al menos durante los años a los que se refiere este ensayo, el trabajo de campo de Quetzil estaba clara y nítidamente establecido en México, Yucatán. 

  Como es obvio me refiero aquí a un dilema notable y reconocido en antropología dado en la pregunta misma acerca de hasta qué punto el trabajo de campo es una experiencia que se vive la cual queda luego inscrita solo en sus inscripciones, es decir, que queda inscrita solo en la escritura y otras formas de inscribirla como la documentación, pero que en cierto modo al depender de sus inscripciones una vez inscrito nada garantiza que exista como trabajo de campo en sí mismo más que en la memoria subjetiva que uno mismo tiene de la experiencia vivida, por un lado, y en la memoria objetiva de sus inscripciones, escritura y documentación, por el otro. 

    Según este modo de entender la inscripcion, el trabajo de campo desaparece o dejar de ser trabajo de campo como lo era en el decursar de vida desde el momento en que se inscribe quedando solo como una forma que vive en la inscritura y en la documentación pero no asi ya en aquella relacion a la cultura que el trabajo de campo suponía la cual en cierto modo no es ya más aquel trabajo de campo.

   Cuando digo que la antropología de Quetzil tiene una expresión espacial y visual en la cultura me refiero a lo contrario, es decir, me refiero al hecho de que independiente de cómo su trabajo de campo es reflejado en sus ensayos teóricos, inscrito en la escritura y en la documentación, en sus proyectos prevalece, como ocurre con no pocos proyectos que reciben su apoyo de determinadas universidades, fundaciones, becas o sponsors, el hecho de que son justificados por aquello que los relaciona a emplazamientos objetivos en pueblos y enclaves comunitarios en los que se desarrolla una labor y en los que esta supuesta la relacion a un patrimonio que incluye tradiciones culturales, museos, mercados, monumentos, eventos y ultimadamente las propias actividades que el trabajo de campo de Quetzil establece en las mismas.

   Si bien alguien pudiera decir que ello es una idea que me he formado o una impresión que me ha provocado la visualización de material documental tales como cientos de fotografías que hemos discutido, una impresión causada por el modo como en sus ensayos el dirime o resuelve escribir y a la vez inscribir, o una sensación que me ha producido la crítica basada en la visualización de su propio film sobre el equinoxio, sus propias colecciones de lo que Quetzil llama arte maya moderno en la tradición antigua, o el material visual y artefactual que desplegamos en la curaduría que hicimos juntos en lake Forest y menos la demostración de que semejante imagen de lo que es su trabajo de campo tenga allá en Yucatán la expresión espacial y visual de proyectos establecidos en la cultura que yo he supuesto, para en su vez argumentar que las nociones de viaje, el ir y el venir, el estar acá y no ya allá, dominan también su antropología en igual forma que en el común de los antropólogos, me adelantaría a interpelar dicha visión, insistiendo en mi punto de vista.

   Si la antropología de Quetzil podemos decir que efectivamente ha tenido periodos en los cuales su estar en la cultura como trabajo de campo allá en Yucatán y en pizte, han sido más intensos y prolongados por determinados periodos de tiempo en los que ha tenido algún financiamiento y recursos para encaminar determinados proyectos, y periodos en lo que esa relacion se ha alejado o ha disminuido, de ningún modo ello significa que en su antropología la inscripcion y la documentación remplacen a un estar en la cultura que más o menos acentuado por unos u otros periodos, en mi consideración conforma en Quetzil un enclave y un emplazamiento claramente discernible de su trabajo de campo. 

    Como ningún otro antropólogo en la historia de la antropología Quetzil ha logrado en mi consideración, establecer el trabajo de campo como una realidad visual y espacial permanente en lo que relaciona su antropología como formas de proyectos directamente emplazados en la cultura. 

     Hay en ello, por supuesto, también una autopercepción, es decir, con lo anterior no digo que se trata de un simple emplazamiento en la cultura sin percepción de sí mismo en ella, ciertamente, hay una nítida y clara autopercepción de sí mismo en el trabajo de campo y en lo que lo relaciona a la cultura el cual de por si pasa a ser acentuado por el mismo con toda intención, de hecho, la idea de un proyecto que se establece en los espacios de una cultura supone ella misma de por sí ya está autopercepción, el proyecto está en la cultura, emplazado en sus espacios, instalado en la comunidad, antes no lo estaba, y el solo estarlo es ya en tanto proyecto, noción la cual de por si, por cierto, lo supone, trae implícita esa autopercepción.

   El estar en la cultura en una forma autentica por lo demás de ningún modo supone que no se esté haciendo un research y que este último no presuponga ese mismo estar en ella como parte de la investigación. 

  Para comprender este hecho es necesario, por supuesto, prestar atención a como se da en Quetzil la relacion entre el etnógrafo escritor investigador y el pratitioner porque los distintos displays a través de los cuales Quetzil se desenvuelve como practitioner suponen una cierta dislocación espacio temporal o por valerme de un concepto más nítido, una cierta disyunción entre la espacio-temporalidad del trabajo de campo expresada en esas prácticas y el trabajo de escritura.

   Hay además una relacion muy estrecha en el trabajo de campo de Quetzil entre practicas visuales y espaciales y el mismo trabajo de campo, algo en lo cual somos distintos, mientras mi trabajo de campo está mucho más relacionado a los mundos de vida y al mundano decursar de la experiencia entre el día y la noche discerniéndose y luego haciéndose explicito e inteligible como una forma de teorización entre ese decursar, la escritura y las prácticas, el trabajo de campo de Quetzil está mucho más intrincadamente imbricado y correlacionado con la idea de practitioner y las practicas concretas que ello le supone las cuales aunque basadas en ese estar instalado espacialmente en la cultura según el trabajo de campo adquiere forma en prácticas concretas como son su film sobre el equinoxio y esta exposición que curamos juntos en Lake Forest pero incluso antes y también, su muestra en el campus de la universidad de Houston y allá en Yucatán en México los distintos proyectos que Quetzil ha realizado en el espacio como por ejemplo su exposición instalativa chilan balan o las actividades que su escuela de aprendizaje de las lenguas maya e inglés genera.

     No podría tampoco faltar aquí el énfasis y preponderancia que por lo demás luego de conocernos y comenzar a trabajar juntos en algunos proyectos adquirió gradualmente en Quetzil no ya solo su antropología del museo de la cultura maya, su antropología del museo afuera del museo en la investigación sobre el parque arqueológico como se da en su film del equinoxio, sino también una antropología del mercado que ello conforma, algo que Quetzil inicio a definir en invitación a mí para esta curaduría en Lake Forest como un mercado antropológico y arqueológico de fascinación con lo maya la cual progresivamente se extendió hacia más directamente un trabajo de campo especifico con el arte maya que es el que textualizamos en la muestra, es decir, emplazamientos de trabajo de campo directamente relacionados a una nueva búsqueda de Quetzil alrededor de los pintores de baticks, los realizados de tallas en madera y otras técnicas de cuyos exponentes no solo hicimos la muestra que incluyo una parte de su colección y obras de cinco artistas mayas que viajaron a Lake Forest, sino también material visual sobre Quetzil en el trabajo de campo con los artistas en sus propias casas en la comunidad pues si bien Quetzil había incursionado en el campus en la universidad de Houston una exposición de arte maya al arte libre, no es sino hasta esta muestra en Lake Forest que Quetzil realmente despliega por primera vez referencias al trabajo de campo sobre este especifico tema, asi como también el uso que Quetzil ha acentuado cada vez más, de exposiciones visuales e instalaciones visuales no ya en estados unidos como la de lake Forest, sino directamente allá, en las comunidades mayas en pizte y en Yucatán, como forma de comunicación y colaboración en la comunidad y de trabajo de campo.

   Estamos lejos de suponer que un maya o un mexicano actual crean que la lluvia que llueve sobre México sean las lágrimas de Quetzalcóatl cuya sombra de la serpiente se anuncia en el poniente o que el popol Vuh debe ser su libro de cabecera, pero la producción de formas arqueológicas textuales y visuales museografías expuestas por el museo de la cultura maya dentro del museo divulgada en exposiciones y en catálogos ilustrados, asi como en programaciones y eventos que se generan adentro y afuera del museo, si produce un mercado turístico de consumo que al consumir imágenes místicas y espirituales sobre el pasado antiguo que el texto arqueológico genera, representa para el turista una imagen de su propia cultura que aunque evoca un pasado antiguo y remoto, resulta actual y presente en su reproducción visual y textual en términos del mercado turístico. 

  Es en este sentido que más allá de las entelequias autotelicas de la propia producción de teorías antropológicas sobre la arqueología y la antropología, una antropología de la arqueología del museo y sus textos, debemos teorizar como la relacion a la cultura en directo pasa antes por la mediación que ya de por si este texto arqueológico significa para la autopercepción que esta cultura tiene de ella misma en su relacion al turismo.

  No se trata, por supuesto, de dar como un hecho o suponer que semejantes imágenes consumidas por el turismo ofrecen alguna clave a que es la cultura en si misma cuando a lo sumo por el contrario, remite a como esa cultura se reinventa a sí misma, sino de entender que esos mercados están intrínsecamente relacionados, por motivos económicos, a como en definitiva, y en buena medida la cultura se reproduce.

  Allí donde hay economía la cultura recibe móviles para su proliferación y su auge, y aunque el museo de la cultura maya no es la única institución a través de la cual la cultura maya y la cultura mexicana se desarrollan, apenas una entre otras, si debe traerse al primer plano el hecho de que las comunidades que se encuentran en los alrededores y muy próximas al parque arqueológico de la zona monumentaria, asi como a los enclaves del museo y su proliferación para el turismo, si están mucho más relacionadas que otras comunidades en México,  al hecho de que su propia reproducción y auge económico está directamente relacionado al mercado que se genera alrededor del turismo y de las programaciones del museo y al modo en que ello supone la relacion entre un maya y un mexicano que lleva en esos espacios su vidas, sus formas de habitad, sus tradiciones comunitarias y sus valores, una institucionalidad normativa que regula actividades privilegiadas y un turismo que es a la vez turismo de la fascinación de la antropología y arqueología con lo maya pero también turismo en general atraído hacia ello,   

  por tal motivo, el maya y el mexicano medio que habita en estas comunidades aledañas y próximas tiene que poner en relacion las tradiciones que vive o reconoce dentro de sus comunidades en sistemas de costumbres y valores adquiridos por descendencia familiar y por nexos comunitarios, con una realidad objetiva y subjetiva a través de la cual producir cultura simbólica actual alrededor de los resortes visuales referentes a lo mexicano y lo maya, es el modo propicio para el prosperar económico que se suscita en la relacion entre una institución arqueológica dedicada a la memoria de un pasado antiguo y un mercado turístico actual atraído por esa producción textual y visual.

      De este modo, el mexicano y el maya de las comunidades aledañas al museo no solo encuentra en las programaciones de aquella oportunidad para vender sus artefactos y Artesanias simbólicas de lo cual en alguna medida vive y a través de lo cual por lo tanto su propia cultura prospera, se reproduce y sobrevive, sino que en cierto modo comienza a poner en relacion lo que consigue vivo por tradición cultural directa en la cultura y lo que por medio de esas condiciones de mercado turístico formadas por la relacion entre la producción de visualidad del museo arqueológico y el turismo, inside en los modos en que ese maya y ese mexicano se hacen imágenes de sí mismos y a la vez crean imágenes actuales que recrean las visualidades del museo arqueológico.

    Este concepto de imágenes de sí mismos de cara al turismo no significa un modo de falsear como entienden su cultura, se trata simplemente del hecho de que su cultura comienza a reproducirse desde unas condiciones económicas y turísticas que presuponen la interacción entre una memoria discontinua, es decir, oral y viva en tradiciones horizontales, una memoria producida por el texto del museo arqueológico que se refiere a un pasado antiguo y remoto y un turismo que económicamente se organiza y se desarrolla entre ambas cosas y que por lo tanto su cultura se encuentra frente a dinámicas de transformación.

  He situado lo antes dicho para discutir el hecho de que la antropología de Quetzil no solo se refiere al museo arqueológico en sí mismo como una crítica de la antropología sobre la arqueología, sino que supone teorizar la atención sobre el museo y sus programaciones, como modo de relacionarse a la misma comunidad aceptando el hecho de que de cierto modo el museo media ya previamente esa relacion en los mismos enclaves donde las comunidades se desarrollan

  Tampoco se trata de que Quetzil acepte sin más el modo como de un lado y del otro, el turista por un lado, las autoridades del museo por el otro con sus reglas, y el maya y el mexicano actual en sus comunidades por el otro, las cosas han sido o son usualmente representadas, antes bien se trata de que este setting de interacción entre varias dinámicas como forma de relacion para luego dar con y estudiar fenómenos que desde ninguno de esos lados ha sido previamente previsto y que sin embargo supone inevitablemente de modo implícito e inclusivo la relacion entre ellos.

   Las instalaciones por ejemplo que desarrolla Quetzil en espacios comunitarios, asi como su escuela de las lenguajes maya e inglés tienen por objetivo entrar a un nivel más profundo en especificidades de la cultura pizteña y de Yucatán que no se reducen o limitan a los textos y autorepresentaciones producidas por el museo y por el turismo, pero su film del equinoxio, desarrollado después de la escritura de su libro sobre el museo de la cultura maya si es un claro ejemplo de cómo lo antes teorizado si es requerido para comprender y analizar parámetros de su antropología y trabajo de campo.

  Aunque Quetzil más recientemente ha comenzado a prestar atención a algunas cuestiones de research y metodología que discutimos en mi laboratorio de etnografía y Performatividad en 1998 en Texas, y que habíamos también discutido antes en 1997, discutiéndolas desde nuevas perspectivas propias a su research actual, me refiero a su ensayo sobre el teatro invisible de la etnografía y los principios performativos del trabajo de campo, el concepto de elicitacion continua siendo vertebral para comprender su antropología el cual considero puede ser discutido en su antropología desde antes de mi laboratorio

  Aunque mi insistencia en el concepto de elicitacion en el trabajo de campo para discutir la antropología de Quetzil podría entenderse como una forma mía de eludir o evitar discutir la propensión a otros tipos de dinámicas a las que se refiere Quetzil en su ensayo, no se trata de ello. 

  The Invisible theater of etnography es un ensayo que Quetzil escribe muy apegado a y muy en relacion a desde adentro las cuestiones que se le han planteado en la exploración y experimentación con formas instalativas de las cuales trata en ese ensayo de extraer sus consecuencias para una teoría del research, tiene sin embargo a su vez, desde mi perspectiva una atención a cuestiones que pudieran distraer mi atención a la problemática interpretativa de la cultura como texto es decir, que lo que en otros ensayos discutí como la aplicación de problemas de exegesis y crítica literaria no a la crítica de la antropología sobre la antropología sino a la teoría de la cultura en directo, es decir, a la teoría sobre cómo interpretar el texto de la cultura.

  Como decía antes, mi atención a la cuestión de la cultura como texto se refiere al hecho de que los símbolos de la cultura pero también está en todas sus expresiones deben conformar tanto para el trabajo de campo como para la escritura el material de una continua exegesis de modo que este o no ese texto pre-dado en la cultura, como ocurre con el texto del museo arqueológico en Quetzil, o haya que construir ese texto a través de la fenomenologías y la hermenéutica de los estratos textuales, como hice en mi trabajo de campo y textos sobre los mercados urbanos, incluso las propias cuestiones metodológicas de research que presuponen Performatividad en el trabajo de campo, puedan y deban, gracias al constructivismo del objeto en sociología posetnometodologica, pero sobre todo gracias a una experimentación de la Performatividad en el research que se mantenga trabajando en torno a la lectura y la interpretación de la cultura, mantener su relacion a una exegesis textual.

  No se trata, como aludía en otra parte, de una crítica del texto en el sentido de dislocar la relacion entre interpretación y cultura, se trata en mi crítica del texto, de conseguir las formas en que podemos eludir como la escritura previamente dada sobre la cultura ha producido una idea de texto que nos aleja del research directo de la cultura que desde el trabajo de campo en términos de Performatividad en el research permiten la comprensión de aquella y de sus símbolos, tanto como de sus formas materiales e inmateriales en términos exegéticos e interpretativos, más en dirección a la exegesis de la cultura como texto y menos en dirección a aceptar los textos sobre aquella en el lugar de aquella, mi atención no es eludir el actual énfasis de Quetzil cuando en lo principal y en casi el mayor por ciento de las cuestiones estamos de acuerdo, sino situar mi atención sobre otras cuestiones.

  Es desde este punto de vista que a mi entender el concepto de elicitacion continúa siendo más propicio. 

  Mi trabajo con Quetzil que incluye en términos formales respecto a el mi conferencia como panelista en ese panel sobre su film sobre el Equinoxio desarrollado en el contexto del congreso de etnometodologia en la facultad de antropología de la universidad de Houston en 1997 y este viaje de Houston a Lake Forest College en Illinois donde desarrollamos juntos esta curaduría de antropología y arte maya en Duran Gallery, termino por consolidar el hecho de que, no solo mis teorizaciones y ensayos sobre Quetzil se desarrollaron desde estados unidos sino que mis conocimientos de la cultura mexicana y maya se complexionaron también como una perspectiva antropológica desde estados unidos. 

  Con excepción de mi propia experiencia, tejana de vida y luego de análisis antropológicos sobre el mismo proceso de experiencia cultural que a mí mismo me estaba permeando e influyendo mi sensibilidad, mi subjetividad y mi vida en Texas sobre la presencia y la influencia de México en la cultura texana, mis conocimientos previos sobre la cultura mexicana y la cultura maya a ella relacionada, habían sido librescos es decir, conocidos a través de materiales como catálogos visuales de museos arqueológicos, revistas, documentales de televisión y films y no asi del conocimiento directo de una cultura la cual no vine a conocer en directo sino ya muchos años después cuando viaje de Texas a monterrey en el 2001, experiencia limitada a solo un mes y tres ciudades, monterrey, nuevo león y san Luis de potosí. 

  Estos análisis, sin embargo, aunque se centran sobre todo y en primer lugar a la muestra en Lake Forest College, no se limitan del todo a ella ya que es de considerar mi inclusión de material teórico y critico proveniente de otros settings que, aunque menos formales, no podrían pasarse por alto tales como lecturas de papers y ensayos de Quetzil realizadas en su propia casa o en la mía en Houston, visualizaciones y discusiones de material documental de su trabajo de campo desarrolladas en su propio apartamento en Gordon Westheimer, asi como tampoco podemos desconocer el hecho de que, aunque me enfoco únicamente en discutir a Quetzil, conozco muchas otras cosas que nos han relacionado, como el hecho de que a la inversa, también Quetzil ha participado como mi invitado en experiencias de mi trabajo de campo tales como mi laboratorio de etnografía y Performatividad en 1998 en Texas a la vez que hemos participado como panelistas en paneles coordinados por Quetzil en los que ambos estamos cada uno discutiendo sus propias prácticas de trabajo de campo o sobre displays de antropología visuales, cuando de hecho, he complexionado antes un ensayo sobre los dos juntos y cuando por lo demás Quetzil fue también mi invitado durante el mes de la exposición de mi obra The Market from Here: Mise in Scene and Experimental Etnography durante mi curaduría en la primavera de 1997. 

Abdel Hernández San Juan

Artistic Director

Transart Foundation

1412 West Alabama

Houston, Texas, 77056


  This letter is to invite you to participate as a panellist on a Forum concerning “Maya Art and Anthropology” that will be held December 2, 1999, on the Lake Forest College Campus in Myer Auditorium –Hotchkiss Building. We fell that your areas of research and expertise are especially important for our discussion in that you may provide us with special insights and understandings to the issue of concern. This panel forms part of an ethnographic installation devoted to Maya Art and Anthropology and is conceived as an opportunity to discuss the exhibition component of this interdisciplinary event. 

   This art is of interest given that it has no prior history in the artworlds of the USA. The art itself originates in the context of the touristic and anthropological fascination with the Maya, especially in the context of the anthropological and tourist markets centered on the archaeological ruins of Chichén Itzá.      

  Thus, there are some interesting questions regarding the status and value of this artwork vis a vis other aesthetic traditions such as folklore, fine art, contemporary art, modernist art, etc. 

  Given that this exhibition is the first ever in the USA within a gallery setting, some interesting debates regarding how to curate, install, and market this art come immediately to the foreground.

  These questions connect up to the histories and roles of both anthropology as a discipline of collecting-exhibiting and museums as an institution devoted to the representation of cultural forms, whether they be aesthetic or ethnographic.    

  The interesting set of issues concerns curatorial practices and how they may be used as an ethnographic practice of representing cultures and cultural forms. Additionally, we are concerned to question the nature of anthropological installations of art by asking how such may be similar or different than other modes of exhibition in practical and theoretical terms. This is an especially interesting topic when the style of the ethnographic installation of art finds theoretical inspiration from the work of conceptual artists such as Kossuth and performance theory as developed in theatre anthropology and the arts. 

   We hope that this may be of interest for you and that you can join us for the panel. I will communicate with you directly so as to address any questions regarding your role in the panel or the installation in general if you choose to accept. Please find enclosed supplemental materials to provide you with greater information about this program of activities. 


Sincerely yours


Quetzil Eugenio

Assistance Professor

Department of Sociology and Anthropology

Lake Forest College

Lake Forest, IL 60045


November 12 1999


Abdel Hernández San Juan

Artistic Director

Transart Foundation

1412 West Alabama

Houston, Texas, 77056


      Lake Forest Colleague invited you to experience Ah Dzib Pízté, Modern Maya Art in Ancient Tradition, An Ethnographic Installation and Gallery Showing of Contemporary Maya Art in Batik Cloth Pâinting and Wood Statuary with Five Mexican Maya Artists visiting from Chichen Itza


Program of Events


Please Attend the Opening Reception

And Silent Auction to Benefit the Artists

Special Guests include President Spadafora

And the Honorable Mexican Consul Heriberto Galindo

At 7.30 pm, November 30 noventa y nueve


Forum Maya Art and Anthropology

Discuss the Maya Art with Artists, Anthropologists and Critics with special guest Abdel Hernandez San Juan, Cuban Artist, Art Critic and Anthropologist, Curator of the Museum of Visual Art Alejandro Otero in Caracas, 7.00 pm, Thursday, December 2


Gallery Showing of the Maya Art Exhibition

From December 1 through December 10 2.30 -5 pm


Exhibit Showings and intercultural exchanges with the Maya Artists are organized for LFC and area high school groups throughout the exhibition


On the third floor of the Duran Art Institute of Lake Forest College, Lake Forest, Illinois, 60045


Sponsored by a grand from the US-Mexico Found for culture, a binational organization comprised of the Mexican Fund for culture and the arts, Bancomer Cultural Foundation and the Rockefeller Foundation


Additional funding provided by the Dean of the Faculty, LFC and the Department of Art, Sociology-Anthropology and the Latin American Studies Program


Abdel,

Here is your travel information


Itinerary

Tuesday November 16m mil novecientos noventa y nueve, Continental Flight 1704

Leave: 10:50 am Houston, TX, Intercontinental, IAH

Arrive: 1.15 pm Chicago, IL, Ohare, ORD

Equipments; 737-800

Meal: Lunch Snack, Brunch Stops: none

Deat 11 A Window, -December 8, mil novecientos noventa y nueve 1101 Leave: 10.55 am Chicago, IK Ohare, ord, Arrive, 1.40 pm Houston, Tx, Intercontinental, IAH

Continental Confirmation number 1wz4d

Travel Agency Reservation Code cititravel wMWKEH


Rand inform me that he is preparing other letter of invitation to, but due to certain difficulties of determining the date of your workshop presentation there have been delays. The issue is one of ensuring the greatest number of persons in attendance


We are looking Forward to your talks, as your work speak to many of us from different disciplines


Please contact me if you have any question about your travel arrangements


Quetzil

Depart Sociology and Anthropology

Lake Forest College

Lake Forest, Illinois, 60045


Lake Forest College

November 12 1999


Abdel Hernandez

Transart foundation

112 West Alabama

Houston, Texas, 77006



references


1997- The Equinox Film. By Abdel Hernandez San Juan, Lecture discussed at the panel on the equinox Film, a panel coordinated and introduced by Quetzil Eugenio with conferences by Abdel Hernandez San Juan and George Marcus, Anthropology Faculty, The University of Houston, Houston, Texas, USA


1998- Pierre Bourdieu. By Abdel Hernandez San Juan, Conference Lectured at the Bag Lectures Main Room, 12.00 Am, Anthropology Faculty, Rice University, Houston, Texas, USA


1998- Lab of Performativity and Ethnography. By Abdel Hernandez San Juan, printed poster program of lectures, travels and dialogues, Rice University, Houston, Texas, USA


1998-2002-Theoretical Interventions. By Abdel Hernandez San Juan, 12.00 am, Faculty of Anthropology, Rice University, Houston, Texas, USA


1998- Living Between Cultures. By Abdel Hernandez San Juan, Conference lectured at the Hispanic Institute of culture, and late developed as a one year seminar of one lecture a week on the same issue developed as a theoretical seminar in auto anthropology and addressed to himself as emigrant in the united states and before in Venezuela and to the participants audience composed by emigrants who taked the seminar including Mexican-Americans and Argentineans Americans USA emigrants, coordinated by Diana Gland, Houston, Texas, USA


1998.Theoretical discussion of Stephen A Tyler Paper prolegomena to the next linguistic, published at alternatives linguistics, with Quetzil Eugenio, Houston, Texas, USA


1999- Art Pizte Exhibit. By Abdel Hernandez San Juan, lecture discussed at the Faculty of sociology and anthropology lectures auditorium on the exhibit by Abdel Hernandez San Juan and Quetzil Eugenio as co-curators at Duran Gallery, a travel from Houston to lake forest and a program coordinated by Quetzil Eugenio, assistance professor of anthropology of the lake forest college, discussed as part in a panel Maya art and anthropology with conferences by Abdel Hernandez San Juan, Alaka Wally, Stephen Eisenman, Richard Towsend, Quetzil Eugenio and Lisa Breglia, Lake Forest College Faculty of Sociology and Anthropology, Lake Forest, Illinois, EUA, 1999


Bibliography


Hernandez San Juan Abdel, The Intramundane Horizont, Hermeneutic and Phenomenology of Every Day Life, 98 Lab Books, USA

Hernandez San Juan Abdel, The Constellation of Common Sense: Sociology of common Sense and Anthropology Research Theory, Selected Essays, 98 Lab Books, USA

Hernandez san Juan Abdel, Phenomenological Anthropology, selected essays, Tome VI, 98 Lab Books, USA

Hernandez San Juan Abdel, The Thresholds of the Couple: Self-Ethnography in the First Person, Complete Works, 98 Lab Books, USA

Hernandez San Juan Abdel, The Equinox Film. Lecture discussed at the panel on the equinox Film, a panel coordinated and introduced by Quetzil Eugenio with conferences by Abdel Hernandez San Juan and George Marcus, Anthropology Faculty, The University of Houston, Houston, Texas, USA

Hernandez San Juan Abdel, Pierre Bourdieu, Conference Lectured at the Bag Lectures Main Room, 12.00 Am, Anthropology Faculty, Rice University, Houston, Texas, USA, 1998

Hernandez San Juan Abdel, Art Pizte Exhibit, lecture discussed at the Faculty of sociology and anthropology lectures auditorium on the exhibit by Abdel Hernandez San Juan and Quetzil Eugenio as co-curators at Duran Gallery, a travel from Houston to lake forest and a program coordinated by Quetzil Eugenio, assistance professor of anthropology of the lake forest college, discussed as part in a panel Maya art and anthropology with conferences by Abdel Hernandez San Juan, Alaka Wally, Stephen Eisenman, Richard Towsend, Quetzil Eugenio and Lisa Breglia, Lake Forest College Faculty of Sociology and Anthropology, Lake Forest, Illinois, EUA, 1999


Tyler Stephen A, Presenter (Dis)Play, published at L'Esprit Créateur 31.1 (1991): 122-130


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